Dicen que
mientras soñamos, nuestra imaginación puede llegar a construir castillos en el
aire. Dicen que los sueños pueden incluso interpretarse. Dicen…
Digo que hace
unas noches atrás, tuve un sueño un tanto extraño pero a la vez muy real.
Soñé que
alcanzaba los 24 años, y lo hacía en este país al que todavía llaman “desarrollado”.
Una mujer, joven,
un título universitario, viviendo en un país aferrado a la deuda, sin trabajo…
demasiados factores enfrentados ¿no creen?
Emprendí un viaje
hacía un lugar que me ofreciese lo que España no podía, trabajo, y mi mente, mi
imaginación, o quizás la obsesión por la temática de mis lecturas favoritas,
eligieron Alemania. Allí me contrataron
como escritora de un semanal infantil, trabajo que hallé a escasos 20 minutos
de casa, mi casa.
No recuerdo caras
conocidas que me acompañasen en mi nuevo y primer proyecto, en realidad, no
recuerdo muchos más detalles de los que ya os he contado.
Desde pequeña he
oído comentarios despectivos a cerca de los inmigrantes que vienen a nuestro
país, en busca de una vida mejor. Pocos han sido los comentarios afectivos a
ello. A día de hoy, muchos son los españoles que emigran a otros países en
busca del bienestar que en España no logran encontrar.
Si mi sueño se
hubiese prolongado y hubiese llegado a más, ¿cómo se sentirían mis padres si en
mi trabajo no me llamaran por mi nombre y si lo hicieran por el de “españolita
de mierda”? Quizás deberíamos analizar nuestra actitud ante un inmigrante.
A veces, comparo
las fotos que guarda mi madre de su juventud, con las mías, y me sorprendo al
ver que entre ambas la única diferencia es el color y la calidad de
la foto, bueno y quizás algún seiscientos rojo por detrás, pero poco más.
Ambas llevamos las mismas faldas, los mismos pantalones pitillos,…
Con esto quiero
deciros, que así como se repiten las modas, también se repiten las épocas.
Puede que ahora los emigrantes españoles hayan cambiado el “lio” por una maleta
con ruedecitas algo más sofisticada, pero ya ven, el destino de aquellas familias que se fueron de España cuando el mundo estaba todavía en "blanco y negro" y el de mi sueño es exactamente el mismo, ¿coincidencia? realidad...
